¿Sabías que el Foro Económico Mundial catalogó al phishing como la principal amenaza de ciberseguridad? ¿Incluso mayor a los ataques de ransomware?

El Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF) ha revelado que los fraudes digitales y los ataques de suplantación de identidad, conocidos como phishing, han superado al ransomware como la principal preocupación en materia de ciberseguridad para las empresas. El informe Global Cybersecurity Outlook 2026, presentado el 12 de enero en colaboración con la consultora Accenture, advierte que el fraude cibernético se ha convertido en una amenaza extendida que alcanza niveles récord, afectando tanto a organizaciones como a individuos y debilitando la confianza en los sistemas digitales.

El estudio, basado en las respuestas de líderes empresariales de todo el mundo, muestra una tendencia clara: el 77% de los participantes observó un incremento en los fraudes y ataques de phishing, y un 73% reconoció haber sido víctima directa o conocer a alguien en su entorno que lo fue. Esto demuestra que el problema es cada vez más común y cercano, sin distinciones de sector o tamaño de empresa.

El tipo de fraude más reportado fue el phishing, con un 62% de los encuestados afirmando conocer a alguien afectado. Este método consiste en engañar a las personas para que revelen información sensible, como contraseñas o datos bancarios, mediante mensajes que aparentan provenir de fuentes legítimas. El fenómeno abarca variantes como el vishing (phishing por voz, a través de llamadas telefónicas) y el smishing (phishing mediante mensajes de texto o SMS). En un entorno de comunicación cada vez más digital, estas estrategias resultan especialmente efectivas para los ciberdelincuentes.

Otros tipos de fraude también muestran cifras preocupantes. Un 37% de los participantes señaló haber conocido casos de fraude en facturas o pagos falsos, una práctica habitual en las campañas conocidas como Business Email Compromise (BEC, o compromisos de correo empresarial). Además, el 32% mencionó ataques vinculados al robo de identidad, el 20% apuntó a amenazas internas originadas por empleados y un 17% a estafas románticas o de suplantación personal que afectaron a alguien de su entorno. Igual proporción manifestó preocupación por fraudes relacionados con criptomonedas o inversiones.

Cada una de estas formas de ataque puede provocar pérdidas económicas significativas. Desde facturas falsas que logran engañar a empleados hasta correos electrónicos fraudulentos capaces de robar credenciales, los métodos cambian pero el resultado suele ser el mismo: pérdida de dinero y de confianza. La creciente interconexión digital amplifica los riesgos y exige respuestas conjuntas para enfrentarlos.

Jeremy Jurgens, director ejecutivo del WEF, destacó que los fraudes impulsados por la tecnología digital se han convertido en una de las fuerzas más disruptivas de la economía global. Según explicó, estos delitos deterioran la confianza, alteran los mercados y afectan directamente a las personas. Para él, el reto de los líderes ya no es solo comprender el peligro, sino actuar de forma colectiva para anticiparse a él. Alcanzar una ciberresiliencia sólida —es decir, la capacidad de resistir y recuperarse ante incidentes— requerirá una acción coordinada entre gobiernos, empresas y proveedores tecnológicos, especialmente en un mundo cada vez más impulsado por la inteligencia artificial (IA).

Precisamente, la IA aparece en el informe como otro factor determinante en la evolución de los riesgos digitales. El documento advierte que las amenazas impulsadas por inteligencia artificial están acelerando los desafíos de la ciberseguridad a una velocidad sin precedentes. De hecho, el 87% de los líderes encuestados reportó un aumento de vulnerabilidades relacionadas con el uso de la IA durante el último año, y el 94% espera que esta tecnología sea la principal fuerza que moldee el panorama de la ciberseguridad para 2026.

Ante este panorama, el Foro Económico Mundial insta a una colaboración internacional más amplia. Propone que gobiernos, empresas y sectores tecnológicos trabajen juntos para proteger a las personas y organizaciones frente a amenazas cada vez más complejas. El informe subraya que el riesgo cibernético ya no debe verse como un asunto puramente técnico, sino como un desafío estratégico, económico y social que requiere coordinación entre diferentes ámbitos.

El documento concluye con un mensaje claro: construir un futuro digital seguro no depende únicamente de las soluciones tecnológicas, sino también del liderazgo, la responsabilidad compartida y el compromiso de elevar el nivel mínimo de protección. En palabras del WEF, la resiliencia debe estar al alcance de todos, no solo de quienes cuentan con más recursos.

 Referencias

  • Infosecurity Magazine. (2026, enero 12). Fraud Overtakes Ransomware as Top Cybersecurity Concern. https://www.infosecurity-magazine.com/news/fraud-overtakes-ransomware-as-top